Restaurantes con encanto (y baratos) en Roma I

Conozco viajeros a los que les han temblado las canillas cuando el camarero les ha traído la cuenta por un par de milanesas con patatas fritas en alguna de las trattorías que asoman sus terrazas a la Piazza Navona. Por eso siempre es conveniente ir provistos de algunas recomendaciones cuando se visita alguna ciudad y así evitar que nos quede cara de panoli. En esta serie daremos algunas de restaurantes en Roma.

Comenzaremos, como no podía ser menos, por una pizzería; quizá una de las más conocidas, como es La Montecarlo. Sinceramente, si vuestra estancia en Roma va a ser de pocos días, no perdería el tiempo con otras.

La Montecarlo se funda en 1986 y ocupa un pequeño local en Vicolo Savelli, una callejuela casi desapercibida que nace en Corso Vittorio Emmanuele II, muy cerca de Piazza Navona, en el centro de Roma.

Por fuera no llamaría la atención si no fuera por los carteles que nos anuncian que está recomendada por la Guía Trotamundos, y que como cualquier viajero sabe, son garantía de calidad y buen precio.

Ya en el interior del local, mientras esperamos a que nos asignen una mesa, nos daremos cuenta de que está decorada de forma sencilla pero también acogedora. En las paredes se alinean las fotos de los clientes tanto famosos como anónimos bajo las estanterías repletas de botellas de vino. Una vez a la mesa, podemos elegir unos antipasti como entrantes y luego, por supuesto, la pizza, respecto de las que no me atrevo a hacer una recomendación, si bien, en Italia nunca me resisto a pedir la más sencilla, la Margherita, que siempre es la mejor opción cuando los ingredientes, en este caso, el tomate, la mozzarella y la albahaca son excelentes.

Todas las pizzas como procede en la auténtica pizza napolitana son de masa fina y crujiente y nos las sirven en unos característicos platos de aluminio.Por todo ello, junto a una cerveza no pagaremos más de doce o trece euros por persona.

Pizzería La Montecarlo