Símbolo de juventud y rebeldía, Converse ha mantenido intacta su esencia en la Chuck Taylor All Star y sus distintas interacciones, CONS, Chuck 70 High, Ox y Run Star. ¿La clave? Su autenticidad que actualizan creando nuevos clásicos.
Historia del deporte y la cultura estadounidense, Converse nació en 1908 de la mano de Marquis Mills Converse y su desarrollo se produce en paralelo al baloncesto, un deporte nacido poco antes y a 150 m de la sede de Converse en Malden, Masachusets.
En 1923 Charles "Chuck" Taylor, un hombre repleto de leyendas, propuso a Converse algunos cambios funcionales en sus zapatillas y comenzó a trabajar como vendedor de la marca. Entre sus leyendas estaba la de haber formado parte de equipos en el nacimiento del baloncesto profesional. En la década de los 30 Converse coloca el nombre de Chuck Taylor en su zapatilla más popular, iniciando así la relación más duradera de la historia de las zapatillas.
Baloncesto y cultura.
Desde su mismo nacimiento y hasta los años setenta Converse, principalmente la Chuck Taylor, fue el equipamiento de la mayor parte de los jugadores NBA. A la vez consiguió establecerse como un icono de moda estadounidense por su importancia fuera de las canchas, tanto con la Chuck Taylor como con otro clásico recién llegado a la marca, Jack Purcell. Durante los ochenta, mientras Converse recuperaba su influencia en el baloncesto con modelos como Fast Break o Weapon usadas por Michael Jordan, Magic Johnson o Larry Bird, crecía en el skate y como prenda imprescindible para el grunge y el hip hop de la West Coast.
Converse en FOOTDISTRICT
Converse ha conseguido situar algunas de sus siluetas como clásicos que se renuevan a través de colaboraciones con Off-White, A-COLD-WALL, Play Comme des Garçons o Rick Owens DRKSHDW, siempre con un la influencia del baloncesto y la cultura popular.