El carácter transgresor de Marcelo Burlon queda patente en una simbología inconfundible que sirve de firma para el diseñador. Alas o wing print, estampado de serpiente o pinceladas club, entre otros, refuerzan la idea que el creador de County of Milan tiene de su marca: “una batidora multicultural de moda, música, clubbing y belleza radical”.
Desde la patagonia argentina hasta las mejores pasarelas
Aunque hoy vista a celebridades como Cristiano Ronaldo o Bella Hadid, los comienzos de Marcelo Burlon demuestran que no siempre fue tan fácil. El diseñador comenzó limpiando habitaciones de hotel junto a su madre en su país natal, Argentina. A los 21 años se mudó a Italia con su familia y comenzó a codearse con algunas de las figuras más importantes del mundo de la moda, un estilo de vida que lo llevó a mudarse a Milán y comenzar una carrera como DJ, fotógrafo y modelo. La industria captó su atención y tomó la decisión de su vida: Marcelo quería tener su propia firma de moda.
En el año 2012, lanzó una tirada de camisetas con estampado de serpiente que reportaron más de 10.000 ventas y sirvieron de manifestación de su talento. Dos años después, el diseñador – aunque él prefiere ser considerado un director creativo – presentó su primera colección con su marca County of Milan. Además, su imperio New Guards Group, fundado junto a Claudio Antonioli y Davide de Giglio, reúne a algunas de las marcas con más influencia en la industria actual, como Off-White, Heron Preston o Palm Angels. El objetivo de los tres socios era conseguir comercializar una moda más independiente en contraposición a otras firmas clásicas de lujo.