Polo Ralph Lauren no es una marca de moda, sino un estilo de vida. Lo afirmó Audrey Hepburn y lo corroboró Karl Lagerfeld. La firma norteamericana te envuelve en una estética preppy que transmite clasicismo, elegancia y un espíritu libre. Polo Ralph Lauren está por encima de los ritmos de usar y tirar del fast fashion. Polo Ralph Lauren es para siempre.
Lo que comenzó como una boutique de corbatas en 1967 terminó por convertirse en un imperio que va más allá de la moda y representa toda una identidad. Polo Ralph Lauren siempre ha estado interesada en lo eterno y lo inmortal, manteniéndose fiel a su estilo con el paso del tiempo y demostrando que la personalidad auténtica no entiende de tendencias efímeras. Su estilo mezcla far west, cultura norteamericana y clase alta, con el icónico logotipo del caballo y el nombre "Polo" haciendo referencia al lifestyle propio de este deporte. Un universo acaudalado, elegante y natural, donde la herencia cultural tiene un peso significativo y el lujo es mucho más que algo económico. Según el propio diseñador Ralph Lauren, las prendas de la firma están hechas para "vivirse".
Rompiendo prejuicios
Desde que Ralph Lauren afirmó que su sueño era ser millonario hasta que su firma alcanzó la magnitud de lo que es hoy día, Polo Ralph Lauren se ha visto señalada como un referente del estilo de vida wasp ("blanco, anglosajón y protestante"). Lo cierto es que el rechazo que algunos colectivos demostraron en su momento por la marca no fue más que algo positivo para Polo. Siempre leal a su estética, la firma ha demostrado ser capaz de implantar su personalidad en el terreno streetwear, generando un plot twist apasionante en la moda urbana. El logotipo del oso, las camisetas Polo Sport o los patrones colorblock han llegado a posicionarse como códigos imprescindibles en la moda lifestyle más moderna, mezclando dos universos muy diferentes.